La gran cantidad de modificaciones al proyecto de ley de reforma
migratoria, unas 300, presagia un debate arduo y prolongado con
propuestas como pedir que los inmigrantes sin papeles aporten una
muestra de su ADN cuando soliciten legalización.
El comité comenzará a sesionar en pleno a partir del
jueves para someter a votación cada enmienda y posteriormente votar el
proyecto de ley.
Los 18 integrantes del comité judicial propusieron
el martes al menos una centena de modificaciones y la mitad fue
presentada por el senador Jeff Sessions (republicano de Alabama), uno
de los principales críticos a la iniciativa legislativa.
Su correligionario, Orrin Hatch (republicano de
Utah), presentó 24, entre ellas la de aportar obligatoriamente una
muestra de ADN.
El líder de la bancada, Chuck Grassley, (republicano
de Iowa) anunció que presentaría varias enmiendas, pero no precisó una
cifra.
Al concluir el plazo para proponer cambios el
martes, la página web del comité judicial no mostraba enmiendas a
nombre de republicanos como John Cornyn, Michael Lee, Ted Cruz, y los
dos integrantes del grupo de ocho que redactó el proyecto de ley:
Lindsey Graham y Jeff Flake. Las posturas de Sessions
Sessions destacó una propuesta suya para limitar en
30 millones la cantidad de extranjeros admitidos en Estados Unidos
durante la próxima década.
“30 millones, si bien considerablemente menor a lo
propuesto por el Grupo de los Ocho, es todavía una cantidad
extremadamente alta y debe ser reducida aún más”, indicó el senador por
Alabama en un comunicado. “Pero esta enmienda es un comienzo para
revertir el flujo extraordinario e inaceptable de extranjeros en el
futuro que estipula el proyecto de ley”.
El proyecto de ley no menciona una cifra específica.
Hatch también propuso reformar el código penal
estadounidense para aumentar la sentencia a 20 años de cárcel -respecto
a los cinco años en la actualidad- para quienes apelen a documentación
fraudulenta para “facilitar o asistir la asistencia o contratación de
trabajadores no autorizados”.
Entre las modificaciones restantes propuestas por el
senador de Utah, una busca establecer un periodo mínimo de cinco años
con el estatus legal provisional antes de recibir subsidios a la
atención médica contemplados en la reforma de salud aprobada en 2009. Las enmiendas de Leahy
El presidente del comité judicial, Patrick Leahy
(demócrata de Vertmont), presentó seis propuestas. Una busca permitir a
los ciudadanos estadounidenses ofrecer su patrocinio para que parejas
del mismo sexo regularicen su estatus migratorio, y otra aspira a que
los inmigrantes sin papeles puedan pagar multas en cuotas.
La senadora Mazie Hirono (demócrata de Hawai)
presentó cuatro enmiendas para excluir a los hijos de algunos filipinos
en la segunda guerra mundial de las limitaciones numéricas impuestas a
las visas estadounidenses de inmigrante, y para brindar a ciudadanos
chinos visas de entradas múltiples a territorio estadounidense.
Los autores del proyecto de reforma a las leyes de
inmigración se han comprometido públicamente a contrarrestar enmiendas
que busquen debilitar la iniciativa, la cual busca conceder la opción
de naturalización a 11 millones de inmigrantes sin papeles siempre y
cuando se adopten medidas para aumentar la seguridad en la frontera.
El resto del grupo lo completan los republicanos
John McCain y Marco Rubio, y los demócratas Chuck Shumer, Bob Menéndez,
Dick Durbin y Michael Bennet.
Los partidarios de la reforma pronosticaban una fuerte ofensiva del otro bando a través de las enmiendas.
“Buscarán hacer el proceso más difícil, más costoso,
reducir la cantidad de beneficiarios para debilitar el programa y
desestabilizar la coalición que apoya la reforma”, señaló Lynn
Tramonte, subdirectora de la organización pro reforma migratoria
America’s Voice. “Así que estaremos muy pendientes de esos aspectos”.
Los detractores del proyecto de ley “deberían darse cuenta de que no
podrán sacar adelante una enmienda para eliminar el programa
completamente. Ese debate terminó y lo perdieron”, dijo la activista.
El proyecto de ley busca condicionar a un
reforzamiento de la seguridad fronteriza la opción de la naturalización
para los 11 millones de inmigrantes sin papeles que no tengan
prontuario policial, paguen multas por “$2 mil y pasen 10 años con un
estatus provisional que les permita trabajar y viajar al extranjero.